Ya empezó el mes de octubre y el calorcito se hace cada vez más presente. Y aunque a veces no lo veamos… el sol siempre está. Descubrí cómo disfrutar de él, cuidando tu piel. 

Estamos en la etapa del año en la que los días se vuelven más luminosos y las horas parecen ser más largas. Esta es la temporada más esperada por muchas personas, sobre todo después del frío invierno.

Llegan las fiestas y reuniones sociales al aire libre y cada vez estamos más cerca de las tardes de pileta y mates con nuestras amistades. 

Pero como sabemos, vivimos en la “tierra del sol” y por eso es muy importante tener en cuenta los cuidados para nuestra piel.

Exponerse al sol sin protector solar genera un envejecimiento prematuro

Pero, ¿qué es lo que causa el deterioro de nuestra piel? Los famosos “Rayos UV”, son rayos invisibles que forman parte de la energía que proviene del sol y llegan a la superficie de la tierra con gran radiación. 

Por lo tanto, cuando nos exponemos al sol, ya sea para obtener un buen bronceado o simplemente por el gusto de sentir el calor sobre la piel, también nos estamos exponiendo a estos rayos nocivos para la salud de nuestra piel. 

Hay una forma muy efectiva de prevenir el daño y envejecimiento prematuro de la piel causado por estos rayos: el protector solar. 

Otros de los grandes beneficios del protector solar pueden ser evitar la aparición de manchas, prolongar el bronceado, hidratar la piel, entre otras. 

Las cremas solares no sólo tienen la capacidad de proteger la piel, sino también la de hidratarla y hacer que luzca más bonita y luminosa. 

La piel al exponerse al sol tiende a resecarse y deshidratarse. Los protectores solares generan una capa que te protege de los rayos UV, manteniendo tu piel hidratada y joven por más tiempo.

¿Cómo elegir un buen protector?

Un buen protector solar tiene que ser de amplio espectro, es decir, proteger de los rayos UVA y UVB, ser resistente al agua y tener un factor de protección solar alto (SPF 30 o superior). Por otro lado, no todas las pieles son iguales, hay pieles secas, pieles grasas y pieles mixtas por ello existen varias presentaciones como leche, crema, spray, bruma, etcétera. Los compuestos fotoprotectores de estos productos evitan que la luz del sol llegue a la piel y sea absorbida: actúa como una muralla que nos protege de la radiación.

Elegir siempre un protector de marca medicinal. Es muy difícil que cualquier producto proteja en la medida que dice que lo hace. Dentro de las fórmulas farmacéuticas, hay que buscar la presentación que más se ajuste a la persona: si son fluidos, con color, sin color, compactos o en aerosol, no importa. La clave es elegir el tipo de aplicación que resulte más agradable para el uso con frecuencia.

¡Cuidá tu piel y disfrutá del solcito sin preocupaciones!

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