El espacio no es una excusa.

Por Prof. Claudio Doratto. Contacto www.claudiodoratto.com

Sueño con tener un gran estanque con nenúfares y peces de colores. O un rincón con cascada, arroyo artificial y un espejo de agua.

Aunque en secreto te cuento que me encantaría vivir en un entorno natural con estas características.

Pero por el momento no es posible extraer de ese mundo onírico los paisajes o elementos que me gustan.

Pero no creas que ello representa una razón o excusa que me limite a tenerlos presentes en mi hogar. No serán del tamaño soñado ni formarán parte del paisaje natural, pero allí están.

En el artículo de este mes quiero traerte algunas ideas para que el agua esté presente en espacios de reducidas dimensiones como puede ser un patio interno, un balcón o una terraza.

Porque el espacio no es una excusa cuando el deseo es grande.

En la pasada edición vimos que debíamos responder algunas preguntas antes de elegir un modelo y definir dimensiones.

Partiendo con esa información en mente veamos ahora qué se busca atento al espacio reducido.

  • Se desea tener plantas acuáticas y peces.
  • Se busca el sonido del agua.
  • Queremos tener todo lo nombrado.

Con estas intenciones esclarecidas veamos qué opciones tienes para disparar tu creatividad.

Contenedores con plantas acuáticas

Es un recurso para tener un pequeño jardín acuático y pueden ser de distintos materiales como cerámica, tinajas de barro o barricas de madera de la industria vitivinícola.

También se puede reciclar bidones plásticos grandes y decorarlos en su exterior para embellecerlos y disimular su origen.

Cuando se cultivan plantas acuáticas se debe controlar el desarrollo de algas si no se incorpora una pequeña bomba para oxigenar el agua.

El agua en movimiento y la incorporación de peces evitará que el pequeño estanque se transforme en un lugar propicio para la vida de las larvas de mosquitos en el verano. Para ello necesitaremos un contenedor que tenga al menos 1m de diámetro.

Incorporar el sonido del agua

El canto del agua puede venir de la mano de una cascada artificial, de un recipiente que rebasa su nivel y el agua cae a otro inferior, también puede representar una canilla abierta que vuelca su contenido en una pileta de material, o una escultura con una doncella volcando su cántaro.

Pero si nos atrevemos a más, ese hidro-canto puede venir acompañado de la danza. Me refiero a una fuente con circuitos que proyecten hacia el aire una o más columnas cristalinas. Basta para ello contar con una media barrica y una bomba sumergible con sus boquillas.

Y si el agua te seduce tanto como a mí como para tenerla presente hasta sobre un escritorio, te invito a confeccionar un jardín en miniatura con un arroyo incluido. El que hice para casa está contenido en una budinera de vidrio y emplea una pequeña bomba como la de las fuentes de Feng-Sui.

Sumando más opciones, se puede construir sobre un muro debidamente impermeabilizado, una “pared húmeda” con una película de agua que desciende por ella.

Las dimensiones

El tamaño del diseño acuático dependerá del espacio disponible, las plantas y peces que se quiere tener, el uso del lugar que lo incluye y también del protagonismo que deseemos asignarle.

Puede cubrir desde una pared a ser un arreglo sobre una mesa, dependerá de tus gustos y anhelos.

En la próxima entrega nos introduciremos en el apasionante mundo de las plantas acuáticas para que puedas ir preparando todo con tiempo para la primavera.

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