Más que una simple residencia, la ONE-ZERO Eco-House, nació como un ejercicio de arquitectura simbólica para Messi, con diseño vanguardista donde la pasión por el fútbol y la sostenibilidad se fusionan.
Hace poco más de una década, el mundo de la arquitectura y el deporte colisionaron de una forma inesperada. No se trataba de un nuevo estadio, sino de un proyecto residencial que desafiaba las leyes de la geometría convencional: la ONE-ZERO Eco-House. Esta obra conceptual, ideada por el prestigioso arquitecto valenciano Luis de Garrido, fue presentada como una propuesta de arquitectura simbólica para Lionel Messi. De esta manera se convirtió rápidamente en un fenómeno mediático global, por su audacia visual y su trasfondo filosófico.
Desde el inicio, De Garrido plantea el proyecto como un ejercicio de investigación 25más que como un encargo convencional: bajo el nombre de 33 BIP VIP, el estudio del arquitecto valenciano se propuso diseñar la vivienda ideal para 33 personas influyentes del planeta. Una de ellas fue el as del fútbol
Aunque el astro argentino nunca llegó a habitarla —y el proyecto se mantuvo como una investigación de diseño—, la propuesta de De Garrido permanece como uno de los ejemplos más fascinantes de arquitectura personalizada. La casa no era solo un lugar para vivir, sino un retrato arquitectónico de la esencia de Messi.
La dualidad como eje constructor

El concepto fundamental que articula toda la obra es la dualidad. Para De Garrido, la vida de un deportista de élite está marcada por contrastes constantes: lo público y lo privado, el esfuerzo físico y la ligereza del talento, lo terrenal y lo etéreo. Esta tensión se materializa en una estructura que parece dividida en dos caras complementarias.
La vivienda juega con la simetría, pero una simetría que se rompe deliberadamente mediante el uso de materiales opuestos. Por un lado, encontramos elementos macizos y rotundos que evocan la tierra y la estabilidad; por el otro, superficies transparentes y el uso del agua que aportan una sensación de ingravidez. Es un diálogo entre lo sólido y lo fluido, una metáfora visual del control del balón frente a la velocidad del juego.
Un balón habitable y el número diez
Desde una vista aérea, el simbolismo es inconfundible. El proyecto se despliega sobre una parcela que, en su conjunto, forma el legendario número 10. El acceso principal y la estructura de entrada representan el “1”, mientras que la vivienda principal constituye el “0”.
Esta última pieza es, quizás, la más icónica: una construcción de planta circular que imita la geometría de un balón de fútbol. Su cubierta está compuesta por paneles hexagonales que no solo refuerzan la imagen del esférico, sino que funcionan como dispositivos bioclimáticos. Estos paneles permiten la entrada controlada de luz natural y la gestión eficiente de la energía, uniendo el icono deportivo con la responsabilidad ambiental.
Innovación bioclimática: El sello de De Garrido

Más allá de la estética futbolística, la ONE-ZERO Eco-House es un proyecto de investigación en sostenibilidad. Luis de Garrido, referente en arquitectura ecológica, diseñó la casa bajo principios estrictos de eficiencia:
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Geotermia y ventilación natural: El diseño aprovecha la inercia térmica del terreno para mantener una temperatura constante sin depender de sistemas artificiales.
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Integración del agua: La piscina que rodea parte de la estructura no es solo decorativa; actúa como un regulador térmico natural.
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Materiales desmontables: La propuesta contemplaba el uso de componentes que pudieran ser reciclados o reutilizados, minimizando el impacto ambiental.
La casa diseñada para Messi fue una apuesta por una arquitectura que comunica. Aunque nunca se colocó el primer ladrillo, el proyecto logró demostrar que una vivienda puede ser, al mismo tiempo, un monumento a la identidad personal y un modelo de respeto por el entorno natural.


