Como una manera de reinterpretar el paisaje mendocino, esta vivienda unifamiliar pondera materiales nobles. Una obra del arquitecto Walter Pereyra, donde la arquitectura se rinde a la geografía del lugar.

El piedemonte mendocino impone una escala visual imponente que desafía a la arquitectura contemporánea a encontrar un equilibrio entre el refugio, y la contemplación. Y es allí en el Barrio Romero Day, en la zona de El Challao, donde aparece esta vivienda unifamiliar que responde a ese desafío visual. No lo hace mediante el ocultamiento, sino a través de una volumetría clara y una honestidad material brutal. Diseñada bajo la premisa de que “la arquitectura debe responder al sitio que habita”, la obra se manifiesta como un ensayo de luces, sombras y perspectivas que dialogan directamente con la naturaleza circundante. Un proyecto del arquitecto, Walter Pereyra (Büra estudio Arquitectura).

“Somos un estudio que piensa en el sitio que habita un proyecto”

La dualidad de las formas
La morfología de la casa se estructura a partir de dos volúmenes yuxtapuestos que resuelven de manera orgánica la transición entre los diferentes ritmos de la vida cotidiana. El bloque longitudinal frontal está dedicado por completo a las áreas de uso público y social, abriéndose al paisaje con soltura. En contrapunto arquitectónico, el volumen lateral se retrae para resguardar las funciones privadas y el descanso de sus habitantes.


La transición entre estos dos mundos no es azarosa: un gran tabique de madera opera como el eje articulador, generando el ingreso principal y sirviendo de nexo conectivo entre lo social y lo íntimo. El conjunto termina de complejizarse en la planta alta con un volumen que se descontractura del resto de la estructura. Este bloque rotado atraviesa la propiedad de norte a sur, buscando de forma quirúrgica las visuales más limpias y una ventilación cruzada óptima mediante amplios ventanales que inundan los ambientes de iluminación natural.

Sinceridad material y la quinta fachada
La amalgama de materiales seleccionada por el estudio demuestra un respeto profundo por las texturas locales. El hormigón visto se consolida como la expresión dominante y el eje de la búsqueda proyectual; su presencia texturada y sólida deja en evidencia las huellas del encofrado, aportando una impronta tectónica perfecta para el árido entorno de El Challao.

“Somos un estudio que piensa en el sitio que habita un proyecto, el material que lo manifiesta y la función que lo transforma en habitable”, precisa Walter Pereyra.
Esta filosofía se percibe con fuerza en la concepción del techo. La terraza accesible de la planta alta propone un diálogo inmediato con el suelo mendocino. Aquí, la denominada “quinta fachada” se viste con piedra pómez como terminación, un recurso noble que no solo responde a criterios de aislación y sustentabilidad, sino que integra cromáticamente la cubierta con el horizonte montañoso. Una obra donde el diseño no domina al paisaje, sino que lo traduce en espacio habitable.

“La morfología de la casa se estructura a partir de dos volúmenes yuxtapuestos”
FICHA TÉCNICA
- Proyecto: Vivienda unifamiliar
- Ubicación: Barrio Romero Day, El Challao Mendoza
- Año: 2024
- Finalización: 2026
- Estilo: Minimalista -moderno
- Arquitecto: Walter Pereyra (Büra estudio Arquitectura)
- Construcción: Büra Estudio de Arquitectura y desarrollos inmobiliarios S.A.S
- Dirección técnica: Arquitecto Walter Pereyra
- Materialidad: hormigón armado/ladrillo.
PROVEEDORES DESTACADOS
- Grifería, sanitarios y piscina: Hipercerámico / www.hiperceramico.com.ar
Recorré la nueva edición de MCH aquí.
Conocé más de esta obra
































