Ubicada en un barrio residencial de Guaymallén, la vivienda B-D11 posee una arquitectura que prioriza la flexibilidad, la relación con el exterior y la calidad espacial. Un proyecto de Arquitectónica, estudio de arquitectura.

La vivienda B-D11 se plantea desde concepto y forma como una reinterpretación contemporánea de la vivienda familiar, concebida a partir de una arquitectura que prioriza la flexibilidad, la relación con el exterior y la calidad espacial. En un contexto urbano donde la privacidad y el contacto con la naturaleza suelen entrar en conflicto, esta obra emerge como una solución que equilibra la introspección con la apertura lumínica.

El proyecto responde a las dinámicas cotidianas de una pareja joven con dos hijas pequeñas, organizando su estructura espacial en torno a conceptos de transparencia, funcionalidad e integración entre los ámbitos interiores y exteriores. No se trata simplemente de una sucesión de recintos, sino de una propuesta habitacional que entiende el hogar como un escenario mutable, capaz de adaptarse al crecimiento y las necesidades cambiantes de sus habitantes.
Fluidez espacial
La experiencia arquitectónica de la Vivienda B-D11 comienza antes de cruzar el umbral. El acceso se produce lateralmente, dando paso a un patio interior que actúa como núcleo articulador de la zona social. Este vacío central introduce luz natural, ventilación cruzada y una conexión permanente con el paisaje, consolidándose como el corazón de la vivienda. Este patio no es un elemento meramente estético; funciona como un pulmón que regula la temperatura y la atmósfera de toda la planta baja.

A partir de este primer espacio se despliega un ambiente integrado de estar, comedor y cocina, concebido como una gran planta libre que extiende visual y funcionalmente sus límites hacia una galería exterior, culminando en el patio principal. Esta continuidad espacial diluye los bordes entre interior y exterior, favoreciendo una apropiación dinámica de los distintos ámbitos. Aquí, la arquitectura desaparece en favor de la vivencia: los límites físicos se vuelven transparentes gracias a grandes paños vidriados que invitan al jardín a formar parte del mobiliario cotidiano.
Por su parte, el núcleo de circulación vertical adquiere un rol protagónico como pieza articuladora entre los sectores públicos y privados, además de resolver la conexión entre volúmenes con distintas orientaciones y configuraciones. Esta estrategia permite independizar la suite principal, otorgándole mayor privacidad y una relación más contenida con el resto del programa, alejándola del ruido propio de las áreas sociales.
La planta superior
En planta alta se disponen los dormitorios secundarios, destinados a las hijas, junto a un playroom pensado como espacio flexible de encuentro, juego y expansión social. Este nivel superior se proyecta hacia el futuro, permitiendo que la planta libre del área de juegos pueda transformarse según la edad de las niñas, o los requerimientos laborales de los padres.
Hacia el fondo del terreno, un volumen independiente alberga el quincho, equipado con churrasquera de doble atención, horno y cava. Este espacio se vincula con un patio privado destinado a reuniones y degustaciones, configurando un remate programático que extiende el carácter social de la vivienda hacia el exterior. Esta fragmentación del programa en volúmenes diferenciados permite que el jardín no sea un resto, sino un conector activo entre la casa y el quincho.

Sistema constructivo y materiales
La sobriedad formal de la vivienda B-D11 se sustenta en una elección tecnológica racional y eficiente. El sistema constructivo combina construcción tradicional con estructura metálica y tabiques en seco, lo que permite mayor flexibilidad en la distribución y una ejecución más limpia y controlada.
En términos de lenguaje, la vivienda busca una honestidad material que resista el paso del tiempo. El revestimiento exterior es principalmente texturado blanco y chapas de acero, generando una lectura sobria y atemporal. Esta paleta reducida de colores enfatiza los volúmenes puros y las sombras proyectadas por el sol cordillerano.
El contraste entre las texturas aporta profundidad y carácter entre elementos oscuros y claros. Mientras que el blanco actúa como un lienzo que captura la luz, las chapas de acero negro ofrecen un contrapunto técnico y riguroso, definiendo aristas y planos de sombra que dan escala al conjunto.

Sin dudas el proyecto explora una arquitectura doméstica donde la secuencia de patios, la articulación volumétrica y la continuidad espacial, construyen una experiencia habitacional abierta, luminosa y adaptable a las transformaciones de la vida familiar contemporánea.
FICHA TÉCNICA
- Proyecto: Arquitectónica . Estudio de arquitectura
- Construcción: Hanclar . Desarrollos inmobiliarios
- Año de diseño: 2023
- Año de construcción: 2025
- Ubicación: Guaymallén, Mendoza, Argentina
- Superficie construida: 558 m²
- Sistema constructivo: Tradicional / estructura metálica / tabiques en seco
- Materiales principales: Texturado y acero.
- Fotografía: Luis Abba.










