Escuché por ahí que este invierno es uno de los más fríos de los últimos 60 años, y por ello estoy casi seguro que no aprovechás tu jardín al máximo. Y, ¿cómo combatimos al frío?, por supuesto con el calor del fuego de un fogonero.

Así que, si pensabas que tu patio ya estaba completo con esa parrilla donde se cocinan los mejores asados, preparate para descubrir el mundo de los fogoneros.
Estos elementos no solo van a complementar tus reuniones, sino que van a transformar completamente tu experiencia al aire libre.

¿Por qué sumar un fogonero a tu patio?
- Versatilidad todo el año: En Mendoza, donde los inviernos pueden ser frescos, un fogonero te permite disfrutar del exterior incluso en las noches más frías.
- Maridaje perfecto con el vino: Imaginate degustar un Malbec junto al calor del fuego. Es la combinación ideal para esas noches estrelladas.
- Complemento del asado: Mientras las verduras y la carne se cocinan en la parrilla, tus invitados pueden reunirse alrededor del fogonero para picar algo y charlar.


Tips para incorporar un fogonero en tu patio
- Ubicalo estratégicamente: Buscá un lugar que no compita con la parrilla pero que sea accesible. Podría ser cerca de un parral, debajo de la copa de un gran árbol o con el cielo estrellado por sobre tu cabeza.
- Materiales locales: Aprovechá la piedra local o el ladrillo para construir tu fogonero. Esto le dará un toque auténtico y en armonía con tu hogar.
- Considerá el viento Zonda: Asegurate de que tu fogonero esté protegido o pueda cerrarse fácilmente cuando se levante el viento.
- Zona para relajarse: Rodeá el fogonero con unos sillones cómodos o bancos de madera.
- Iluminación: Combiná el fogonero con algunas guirnaldas de luces para crear un ambiente mágico en esas noches de tertulia.


Sugerencias para sacarle el jugo:
- Creá un ambiente musical: Agregá música ambiental suave para crear una atmósfera aún más relajante.
- Disfrutá: Relajate, conversá, compartí historias y creá momentos inolvidables con tus seres queridos alrededor del fuego.
- Observá las estrellas: En una noche despejada, sentate alrededor del fogón y disfrutá de la belleza del cielo estrellado.
- Decorá con estilo: Personalizá el espacio con elementos decorativos que reflejen tu estilo. Piedras de colores, macetas con flores, mantas y almohadones pueden agregar un toque único a tu fogón. Porque si algo es seguro es que si no tiene tu toque personal, poco lo usarás.

Recordá que un fogonero no es solo una fuente de calor, es un punto de encuentro. Va a transformar tu patio en el lugar favorito de tu familia y tus amigos para juntarse, ya sea para un asado, una media tarde o simplemente para disfrutar de una buena charla bajo el cielo mendocino.


