Se acerca fin de año y cada vez estamos más expuestos a vivir momentos de tensión. Te compartimos tips para poder manejar el estrés. 

Los últimos meses del año suelen estar colmados de eventos, celebraciones, reuniones, encuentros con familia y amigos, con todo lo que ello conlleva. También está claro que en dichas situaciones se mezclan alegrías y nostalgias, cambios emocionales que pueden llegar a generar cierto nivel de estrés.

Llegamos a la conclusión de que durante el año, nos hemos encontrado con diferentes estímulos y situaciones que nos generaron estrés, tales como las obligaciones corrientes, el trabajo, problemas económicos, alguna situación familiar inesperada, tiempo de exámenes y obligaciones curriculares, las tareas escolares de nuestros hijos y un sinfín de acontecimientos, que nos llevaron a tomar una gran cantidad de decisiones durante el transcurso del año.

Desde este punto de vista, podríamos decir que el estrés es una alarma que nos lleva a la acción. Lo que significa que no siempre es malo. Ante una situación de advertencia, como puede ser el ataque de un animal, la acción del estrés nos puede salvar la vida.

A fin de año comienzan los balances. Esto trae consigo la multiplicación de actividades para cada uno de nosotros. Además, implica un gasto de energía y de tiempo mucho mayor al que se requiere durante el resto del año. Agregado a esto, nos acercamos al trajín de la organización de las fiestas como Navidad y Año Nuevo.

Por lo tanto, es importante ser conscientes de que en esta época  hay que aumentar los factores de defensa para disminuir el estrés.

El estrés Ante una situación de advertencia, nos puede salvar la vida.

Acciones que pueden ser de gran ayuda

  • Detectar los detonantes que te producen estrés es fundamental. Ser conscientes y poder identificar aquello que estamos atravesando y genera nerviosismo extremo. La clave es buscar una manera de calmarlo, como por ejemplo, respirar hondo y exhalar varias veces de forma lenta y marcada.
  • Organizarse es otro aspecto muy importante para evitar el estrés. Mucha gente sufre ansiedad por sobrecarga de trabajo y compromisos. Mientras más organizada este nuestra agenda, más sencillo será dedicar el tiempo que corresponda a cada tarea, completarla y borrarla de la mente.
  • Dedicar más tiempo a uno mismo. Al menos una hora al día hay que buscar alguna manera de relajarse, hacer algo que nos gusta y dejar la mente en blanco por un momento.
  • Hacer deporte es una buena vía de escape para el nerviosismo y el exceso de energía. Esto nos facilita el descanso, sumado a que nos genera alivio y bienestar corporal.
  • Una dieta sana o equilibrada es elemental. Es importante ser conscientes de que no debemos cometer excesos en la alimentación. 
  • Por último, un buen descanso es el broche de oro. Debemos conectarnos en las cosas positivas que nos pasaron en el año y las negativas tomarlas como un aprendizaje.  

Lo importante es entender que, en esta época, es posible que estemos más expuestos a vivir momentos de cierta tensión, pero también tenemos la posibilidad de elegir como manejarlos, como transitarlos, como reaccionar para poder sacar de ellos una experiencia positiva.

“no es lo que nos pasa, sino lo que hacemos con las cosas que nos pasan”.

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