En revista ClubHouse conocemos la historia de las hermanas Estelrich; apasionadas por el diseño de indumentaria y emprendedoras natas.

Hermanas. Compañeras de viaje. Socias de aventuras. Juntas crearon Victoria Estelrich, marca dedicada al diseño de trajes de baño con proyección internacional. Aunque su microemprendimiento sigue expandiéndose, ellas eligen afianzar el espíritu independiente y familiar que lo define. “Somos más emprendedoras que empresarias. Y amamos lo que hacemos”, coinciden.

Pía y Victoria están en el negocio de su madre. Van y vienen entre percheros. Tocan los géneros, miran los colores. Desde sus ojos pequeños, las prendas se ven gigantes.

“Crecimos entre percheros”, dicen las hermanas Estelrich, al buscar en la infancia una pista que conecte con el presente que comparten al frente de Victoria Estelrich.

Pía es fonoaudióloga. Victoria, diseñadora de indumentaria. Son compañeras de viaje; socias de aventuras; emprendedoras. En 2010 lanzaron su marca de trajes de baño, que actualmente se exporta a Japón, España y Chile, y que se proyecta hacia Nueva York. Aunque su pyme viene creciendo exponencialmente –acaban de recibir el premio Joven Empresario a la Proyección Internacional- ellas apuestan a mantener el espíritu libre y familiar que lo define. “Somos más emprendedoras que empresarias”, aclaran mientras preparan el mate.

El taller funciona en el antiguo caserón familiar de la Cuarta Sección. Allí se diseñan e imprimen las estampas, se cortan las piezas, se comparten ideas. En el espacio común está el largo mesón de madera para los almuerzos; las máquinas de coser antiguas; las evocaciones marinas (redes, boyas, anclas). También, “Las siete reglas del éxito” según Steve Jobs, anotadas de puño y letra sobre la pared principal. “Las repasamos a diario, cada vez que nos sentamos a almorzar”, asiente Pía estirando la sonrisa.

¿Cuál de estas siete ya cumplieron? ¿Alguna es considerada como una máxima?

-Victoria: “Sé vos mismo y haz lo que te gusta” y “Sé emprendedor” son las que nos identifican. Porque en lugar de mirar hacia Buenos Aires decidimos seguir con el toque bohemio que nos caracteriza: utilizar el recorte, la estampa, el pompón, las puntillas.

-Pía: Un diseño tan minucioso nos trajo, incluso, inconvenientes con los talleres de confección pero no bajamos los brazos.

-Victoria: Por un lado, porque apostamos a realizar la confección en Mendoza, generar trabajo acá; y por otro, porque cuando nos imaginamos a la mujer que representa a la marca, no pensamos en el surf o en algún deporte sino en una chica a la que le guste tocar la guitarra en la playa.

-Pía: Bueno, por ahí son delirios nuestros (ríe). Pero ya tenemos definido quién es nuestro público.

-Victoria: O simplemente pensamos un poco en cómo somos nosotras.

Y ellas son dos viajeras inquietas. Dos exploradoras entregadas a una hoja de ruta improvisada. De Nueva Zelanda al Sudeste Asiático, de Australia a la India: cualquiera de estos rincones del mundo son motivo de inspiración para las tres líneas de la marca: clásica, inspiración y victoria.

¿Qué elementos de estas culturas toman para inspirarse?

-Pía: Fundamentalmente nos inspiramos en Asia, un continente en donde todo está llevado al extremo: el color, la música, las texturas. O en países a los cuales hemos viajado juntas.

-Victoria: Claro que cada temporada hay una tendencia. Para el verano próximo, por ejemplo, se vienen las rayas y los volados. Tomamos un elemento de esta tendencia y dejamos volar la imaginación. No nos limitamos a la moda. Al contrario, jugamos.

-Pía: La próxima campaña será en Marruecos (muestra imágenes de la locación desde su computadora) y tenemos pensado lanzar una colección para niñas a partir de 3 meses y mujeres de la edad de nuestras madres.

Aunque las musas hablen en otros idiomas, el estampado de la lycra, la confección de las piezas y de los estuches, es íntegramente realizado en Mendoza. “Tercerizamos la confección en talleres que en su mayoría están integrados por familias–explica Victoria. La confección de los estuches reciclados, queda en manos de una fundación”. Pía añade:

“LA PERSONA QUE COMPRA EL TRAJE DE BAÑO NO IMAGINA LOS PASOS PREVIOS Y LAS PERSONAS INVOLUCRADAS EN LA CONFECCIÓN DEL PRODUCTO”. OTRA VEZ, VICTORIA: “SOMOS MÁS EMPRENDEDORAS QUE EMPRESARIAS”

Bueno, el emprendedurismo es una noción interesante.

-Victoria: Hace una semana estuve en Buenos Aires compitiendo por el premio Joven Empresario Argentino, que entrega la CAME y lo interesante fue conocer a otros emprendedores que están la misma que nosotras.

Me refiero a esto del día a día, de remarla, de ponerle todo. Más allá del amor que un emprendedor siente por el proyecto, está el factor económico que exige pensar dónde poner los recursos.

La puerta de la cocina se abre. Es Lucía Cerutti, una de las diseñadoras del equipo. Trae consigo las estampas que las hermanas deben enviar a Japón, un mercado al que ingresaron en abril pasado, tras ser seleccionadas en una feria realizada en Osaka. “Japón es un país difícil, el mercado es súper exigente. En moda y diseño son pioneros en el mundo. Hicimos un acuerdo comercial con una firma que vende on line nuestra marca y Roxy, la línea femenina de Billboard”, explica Pía.

“HASTA EL MOMENTO NO TUVIMOS DEVOLUCIONES. QUIENES EXPORTAN ENTIENDEN QUE ESO INDICA QUE PODEMOS ABRIR LA PUERTA HACIA OTROS MUNDOS”

¿En Japón ‘Victoria’ sigue siendo esta mujer bohemia que disfruta de las playas?

-Victoria: Aunque los japoneses son minimalistas y nosotros somos lo contrario respetamos los diseños al 100%. Creo que esa es una de las cosas que les llamó la atención.

Un día se nos acercó una mujer porque quería comprarnos una bikini pero yo le expliqué que no estaban a la venta porque eran muestras. Cuando se fue, la traductora nos explicó que era una modelo famosa y después nos dimos cuenta de que en sus redes sociales tenía más de 100 mil seguidores.

-Pía: ¡Y ella estaba empecinada en no venderle! (risas). Lo único que adaptamos fue el tamaño porque la mujer japonesa es muy pequeña respecto a nosotros. Se enamoraron de nuestro producto, del estuche y la etiqueta. Pero antes debimos cumplir con una exigente serie de certificaciones.

-Victoria: Hasta el momento no tuvimos devoluciones. Quienes exportan entienden que eso indica que podemos abrir la puerta hacia otros mundos.

-Pía: Nos gustaría poder llevar la caja en mano (risas).

-Victoria: No tendríamos problema en pagar el flete (risas).

¿Les gusta viajar?

-Victoria: ¡Amamos viajar! Todas nuestras colecciones se inspiran y tienen nombres de las playas de los distintos países en los que estuvimos.

-Pía: Definitivamente elegir este producto tiene que ver con lo mucho que nos gustan los viajes. Siempre decimos que una bikini se asocia a las vacaciones, a estar relajados, felices.

-Victoria: Esta es la excusa que inventamos para hacer las dos cosas que amamos.

“AUNQUE LAS MUSAS HABLEN EN OTROS IDIOMAS, EL ESTAMPADO DE LA LYCRA, LA CONFECCIÓN DE LAS PIEZAS Y DE LOS ESTUCHES, ES ÍNTEGRAMENTE REALIZADO EN MENDOZA”

Victoria diseñó su primera colección en 2005, luego de estudiar Diseño de Modas y haber realizado un curso de moldería en Buenos Aires. Por entonces, un volumen de producción de 400 prendas anuales le permitía continuar viajando. Fue recién en 2010, que ambas decidieron lanzar formalmente la marca. Este año planean una producción anual de 20.000 prendas.

¿Cómo se proyecta Victoria Estelrich para los próximos años? Digo, considerando el contexto socio-político pero también la expansión exponencial de la marca.

-Pía: Veníamos con un crecimiento enorme pero ahora sacamos el pie del acelerador por la situación del país. Los mayoristas son cautelosos y hay emprendedores que están cerrando sus pymes. Apuntamos a pasar la temporada y no duplicaremos la producción (en 2016, 16.000 prendas).

-Victoria: Nos vemos llegando a otros países pero ninguna de las dos nos vemos como dueñas de una mega empresa. Apuntamos a seguir manteniendo en el trabajo el ambiente familiar que nos caracteriza y también nuestra esencia. Ojalá que el día de mañana, cuando alguien piense en bikinis piense en Victoria Estelrich.

“DEFINITIVAMENTE ELEGIR ESTE PRODUCTO TIENE QUE VER CON LO MUCHO QUE NOS GUSTAN LOS VIAJES. SIEMPRE DECIMOS QUE UNA BIKINI SE ASOCIA A LAS VACACIONES, A ESTAR RELAJADOS, FELICES. ES LA EXCUSA QUE INVENTAMOS PARA HACER LAS DOS COSAS QUE AMAMOS”

Editora de entrevista: licenciada Mariela Encina Lanús / Fotografía: Luis Guiñazú / Producción y Contenidos: revista ClubHouse, junio 2017.

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