Tras años de hegemonía del mate, las superficies lacadas y los acabados reflectantes regresan al interiorismo. Una apuesta por el brillo de los acabados glossy, profundidad cromática y la multiplicación de la luz natural.
Durante más de una década, la regla de oro en el diseño residencial favoreció las terminaciones aterciopeladas, los tonos desaturados y la ausencia absoluta de reflejos. Sin embargo, el péndulo del interiorismo vuelve a moverse: los acabados glossy se abren paso con fuerza renovada en el hogar. Lejos de la frialdad sintética de principios de los 2000, esta nueva ola de brillo propone una atmósfera cálida, dramática y profundamente sofisticada.
El glossy actual: Profundidad cromática y contraste textil

El resurgimiento de la laca brillante nada tiene que ver con los ambientes monocromáticos y minimalistas de antaño. En la actualidad, el brillo no se viste de blanco neutro, sino de pigmentos ricos y envolventes: marrones chocolate, verdes oliva, azul cobalto, tonos vino y terracotas intensos.

La verdadera clave para incorporar superficies reflectantes sin caer en el exceso radica en el contraste de texturas. Un volumen brillante cobra una elegancia singular cuando interactúa con paredes minerales mate, textiles pesados como el lino o la lana, y detalles en madera noble o piedra natural.
La cocina: El escenario principal del espejo cromático

La cocina encabeza la adopción de esta tendencia, transformando su fisonomía a través del color y la luz. Los frentes lacados ya no cubren la totalidad del amoblamiento; en su lugar, se utilizan como acentos estratégicos. Una isla central en acentuado tono burdeos brillante, combinada con bajo mesadas de madera mate, genera un contrapunto visual sofisticado. Asimismo, la propiedad reflectante de estos acabados multiplica la iluminación, aportando amplitud a la rutina diaria.
El baño: Un toque escultural que gana luminosidad

En el cuarto de baño, donde durante años predominaron las maderas sobrias y la loza opaca, los muebles de lavabo con acabado glossy irrumpen como piezas de impacto escultural. Incorporar un vanitory lacado en tonos profundos —como el verde bosque o el azul noche— sobre un fondo de azulejos mate o revestimientos porosos permite que el mobiliario refleje la luz de los espejos, generando una grata sensación de profundidad visual incluso en espacios reducidos.
Paredes, carpinterías y techos: El brillo en la arquitectura
Más allá del mobiliario, el acabado pulido coloniza los detalles arquitectónicos de la vivienda. Pintar los marcos, las puertas de paso o las molduras con un esmalte de alto brillo sobre paredes de pintura mate crea un marco de sofisticación discreta pero de gran carácter. Aplicado en techos o estanterías empotradas, el glossy demuestra su capacidad para transformar la percepción del espacio a través de destellos llenos de vida.


