Este particular sofá “anti diseño” pasó de ser una expresión de crítica a la moda para convertirse en un objeto de culto.
La historia del sofá Pratone comenzó de manera particular cuando sus creadores criticaron a la moda de la época con un objeto concreto.
Con el paso del tiempo, la creación pasó a ser un fenómeno del “anti diseño”, para luego ser considerado una obra maestra.
Bajo la firma Gufram, el sofá debutó en 1966 y se ganó un lugar de privilegio en la historia del llamado “diseño radical”.

Esta es la historia de Pratone, el icónico objeto de diseño cocreado en 1966 por Pietro Derossi, Giorgio Ceretti y Ricardo Rosso.
Qué es el sofá Prantone
Hasta el momento, ningún objeto igualó a este sofá de diseño 100 % disruptivo.
Más allá de su concepción original, fue señalado por el prestigioso Vitra Design Museum, como una de las 100 obras maestras de la historia del diseño.

A mediados de los ’60, sus creadores lo presentaron en sociedad como una silla que reinterpretaba de manera irónica el estándar de diseño para los sofás tradiciones para las salas de estar.
Diseño particular
De construcción artesanal, el sofá Pratone se caracteriza por sus 42 módulos en forma de falsos tallos de césped verde, que forman un bloque de un jardín verde intenso y de fantasía.
Los usuarios se sumergen en los largos y suaves tallos de hierba de espuma de poliuretano, cada una con la etiqueta Pratone grabada en la base.

Uno de los secretos mejor guardados de su diseño fue el color verde característico del Pratone y su suave textura.
El material fue obtenido gracias a la pintura con Guflac, patentada por Gufram para que el poliuretano parezca cuero y mantenga la flexibilidad y suavidad de los componentes.
Anti diseño
Los creadores de Pratone, fueron pioneros en diseñar muebles en espuma de poliuretano con una impronta tan innovadora que para presentarlos se aplicaba el término “anti diseño”.
El paso del tiempo y el reconocimiento continuo de otros creadores, logró que el trabajo de los diseñadores fuera reconocido en los ámbitos académicos y artísticos.

El sofá Pratone pasó a ser un fenómeno del “anti diseño”, para luego ser considerado una obra maestra.
Así, las creaciones de Derossi, Ceretti y Rosso conquistaron espacios en museos referentes del arte y el diseño del mundo, como el MoMA y el Museo de Arte Contemporáneo de Chicago.
Bajo la firma Gufram, el Pratone debutó en 1966 y de inmediato, se ganó un lugar de privilegio en la historia del llamado “diseño radical”.

Este movimiento modificó los patrones del diseño de la época y presentó una inusual alianza entre la impronta natural (su apariencia y simulación de ser un bloque de hierba) y lo artificial (su materialidad y producción industrial).


