Con origen italiano, el tiramisú conquista con sus intensos sabores y sus combinaciones perfectas. El agregado de una fruta fresca como la frutilla, transforma este postre que encanta a todos.
La palabra Tiramisú procede del dialecto Treviso, una variante del italiano de la ciudad de Venecia. Su significado ha sido interpretado y/o traducido como levántame el ánimo.
La historia cuenta que su inventor fue Roberto Linguanotto quien en los años 70 en la región del Véneto, cocinó este postre para su entonces jefa que estaba en pleno periodo de lactancia.

En esta nota compartimos la receta de esta delicia con una agregado fresco, como son las frutillas de estación.
Ingredientes
- Vainillas: de 20 a 24
- Galletitas de chocolate: 150 gramos
- Queso crema: 400 gramos
- Leche condensada: 1 lata
- Esencia de vainilla
- Frutillas limpias: 400 gramos
- Azúcar: 2 cucharadas
- Cacao dulce o chocolate rallado para espolvorear

Preparación
- Limpiar y lavar la mitad de las frutillas, cortarlas a la mitad y ponerlas en un cacerolita con 2 cucharadas de azúcar, a fuego muy lento, para que se forme una confitura. Remover para que no se queme durante unos 7 a 8 minutos. Dejar enfriar.
- Reservar la otra mitad de las frutillas.
- Mezclar batiendo el queso crema con la leche condensada y la esencia de vainilla.
- Armar el postre con una capa de vainillas en una fuente de unos 6-7 cm de alto. Luego poner una generosa capa de crema, una capa de galletitas de chocolate trituradas, la confitura de frutilla, vainillas, frutillas frescas cortadas y terminar con crema.
- Espolvorear con cacao dulce o chocolate rallado.
- Llevar al frío por lo menos 5-6 horas.
- Servir en porciones con una frutilla fresca en cada plato.
Esta preparación también puede hacerse en copas o vasos individuales.


