La tendencia “look & feel” se impone en la decoración y apunta a los sentidos, la armonía y el equilibrio en muebles, objetos y accesorios.
Es sabido que en la decoración de interiores la presencia de texturas, acabados y materiales suman a la armonía y al interiorismo.
Conocer cómo combinar colores y superficies resulta vital para conseguir matices y enriquecer un rincón determinado.
En esta propuesta, el predominio de líneas redondeadas no es casualidad.
Transformar un ambiente en un espacio más confortable y cálido es parte de lo que la tendencia “look & feel” viene a ofrecer.

Mezcla de texturas
El primer paso que busca esta acción es encontrar equilibrio y riqueza. Combinar materiales y acabados, unos más rugosos e imperfectos con otros más pulidos.
El diseño trabaja el bienestar emocional desde diferentes puntos de vista, con una reacción de confort, sin necesidad de tocar. Es el caso de la madera, las pinturas con efectos, la cerámica, el cemento, la piedra y los tejidos.
La madera, sumada al cemento y la pintura, aporta el plus que da calidez al proyecto. En paredes, techos e incluso como separador en listones genera el resultado esperado en este estilo tan actual.

Estimular al tacto
Así como hay materiales que generar sensaciones sin tocarlos, hay otros que llaman a esa acción. Es el caso de tejidos y texturas que toman como referencia los tonos de la piel. Alfombras, telas, cortinas, mantas, tapizados, todo vale en esta propuesta de interacción y comunicación con el espacio y sus componentes.
El diseño trabaja el bienestar emocional desde diferentes puntos de vista, con una reacción de confort, sin necesidad de tocar.
Líneas más suaves
En esta propuesta, el predominio de líneas redondeadas no es casualidad. Las curvas, de moda desde un tiempo atrás, ayudan a sentir a través de la vista. A diferencia de las líneas rectas y esquinas, estas redondeces incrementan la sensación de bienestar en la percepción del espacio.



