Representantes de la Guía Michelin evalúan, en modo incógnito, a restaurantes mendocinos en busca de lo diferencial y llamativo para otorgar sus preciadas estrellas. El diseño y la arquitectura también cuentan.
Mendoza fue elegida, junto a Buenos Aires, como uno de los destinos mundiales para encontrar un servicio de gastronomía con productos diferenciales y únicos.
Por primera vez en la provincia y como un gran logro en promoción turística, esta evaluación tiene en vilo a los chefs de restaurantes, bodegas y espacios gastronómicos locales.
Las exigencias gastronómicas van más allá de la degustación y el interiorismo con la arquitectura, se convierten en elementos. indispensables.
Los inspectores de la Guía Michelin, ya se encuentran trabajando de incógnito en Mendoza y en noviembre del 2023, se conocerán los resultados de esta visita tan importante que formarán parte de la guía del próximo año.

Evaluación minuciosa
En el recorrido, los criterios que se evalúan son: calidad del producto y de los ingredientes, dominio de las técnicas culinarias, armonía de sabores, personalidad del chef y consistencia del menú.
Recibir una, dos o tres estrellas Michelin, otorga un prestigio único que tiene el mismo valor en todo el mundo y que pone en lo alto a la gastronomía de una zona.

La nómina transmite sus reseñas de restaurantes a través de un extenso sistema de distinciones, que se otorgan a restaurantes especiales dentro de su selección completa.
Cocina, interiorismo y arquitectura
Pero, ¿Qué más tienen en cuenta estos investigadores cuando visitan algún restaurante? De acuerdo a las bases de esta competencia, no sólo la comida y la personalidad del chef llaman la atención de estos misteriosos personajes.
De acuerdo a la experiencia, se valoran otros aspectos como la arquitectura, la decoración y el emplazamiento del lugar.

Las exigencias gastronómicas van más allá de la degustación y elementos que antes podían pasar desapercibidos, hoy se convierten en indispensables. Es el caso del interiorismo y la disposición de los espacios dentro de un local gastronómico.
El reconocido chef español Ferrán Adriá, explicó a la perfección la importancia de un espacio que acompañe a la experiencia gastronómica: “La comida ocupa el cuarto ligar en la escala de preferencias por las que la gente va a los restaurantes. Se encuentra por detrás del trato, del ambiente y del interiorismo”.
También existe el concepto de “interiorismo Michelin” que se basa en la necesidad de los clientes que buscan una experiencia integral, global que mezcla una serie de sensaciones que deben ser memorables.
En este contexto, un buen restaurante tiene que reunir en sus interiores, funcionalidad y estética. La belleza del lugar estará completa si se vincula, directamente a una experiencia práctica, tanto para los clientes como para los trabajadores.
Experiencias reales
Algunos ejemplos de este vínculo entre la comida y el espacio, queda reflejada en dos restaurantes mundialmente conocidos y que cuentan con estrellas Michelin.

El restaurante Nerua ubicado en el Museo Guggenheim de Bilbao y que cuenta con una estrella, presenta una arquitectura minimalista y es una impresionante obra de titanio creada por Frank Gehry, el canadiense que ganó en 1989 el premio Pritzker, considerado el “Nobel” de la arquitectura.
Los inspectores de la Guía Michelin, se encuentran trabajando de incógnito en Mendoza y en noviembre del 2023, se conocerán los resultados.
El restaurante La Salita, con una estrella Michelin y ubicada en el barrio valenciano de Ruzafa, sobresale por sus materiales naturales que potencian la belleza del antiguo palacete del siglo XVIII. Este proyecto gastronómico apostó por un interiorismo con personalidad en donde se decidió conservar casi todos los elementos arquitectónicos originales.

Aunque es obvio que la situación del espacio e interiorismo de un restaurante no lo es todo, se considera que es un elemento muy importante para cualquier negocio gastronómico.
Cuando la propuesta arquitectónica es excepcional, se transforma en una exigencia adicional que complementa a la perfección una cocina perfectamente ejecutada.


