Esta vivienda en la costa de Portugal, sigue los códigos de las antiguas casas de pescadores y es un lugar ideal para escapadas románticas.
Fascinados por el paisaje de Comporta, en Portugal una pareja decidió invertir en un terreno, para crear un paraíso particular en donde reina la serenidad y la vida tranquila.

Ubicada sobre una gran duna y frente a una plantación de arroz, la casa fue realizada por el estudio arquitectura Pereira Miguel Arquitectos (PM-ARQ).
El tejado de paja, los tejidos naturales y la artesanía autóctona son algunos de los elementos y materiales usados e inspirados en las austeras cabañas de los pescadores.
Los profesionales trabajaron en una construcción local basada en una arquitectura luminosa. La vivienda se integra al entorno y respeta las tradiciones y el uso de materias primas naturales.

En sintonía con lo natural
Siguiendo los códigos de las cabañas de los pescadores, que combinan madera con cubiertas de paja, los arquitectos sumaron a su proyecto modernidad y estilo actuales y crearon la casa “Campo de Arroz” de 164 m2.
Simpleza y espacio
La construcción está compuesta por dos volúmenes rectangulares e independientes entre sí, que se adaptan a la topografía del terreno con orientación este.

La construcción está compuesta por dos volúmenes rectangulares e independientes entre sí.
El primer volumen está construido en madera, reposado sobre la arena y en donde se distribuyen los tres dormitorios. También en este espacio, está la cocina y el comedor.

Espacio exterior
El segundo volumen es de hormigón en donde se encuentra la piscina lugar desde donde la casa conecta con la naturaleza y el paisaje.

Las fachadas de cal, el tejado de paja, los tejidos naturales y la artesanía autóctona son algunos de los elementos y materiales usados e inspirados en las austeras cabañas de los pescadores de la zona.


