Las cocinas nórdicas siguen enamorando a miles de parejas y familias. Y no es de extrañar porque son súper lindas, además de prácticas y luminosas.
Siempre podemos incorporar pequeños detalles que las haga un poco diferentes al resto y las doten de personalidad: estamos hablando de detalles deco que pueden hacer brillar muchísimo una simple cocina nórdica. ¿Querés saber cómo conseguirlo?

La madera y el estilo nórdico: una mezcla perfecta
A diferencia de lo que muchos creen, en el estilo nórdico podemos incorporar elementos y materiales más rústicos, para tener una cocina con un toque más sensible, eco y cálido y no por ello, sacrificar ni el estilo ni la belleza.
De hecho, ¿qué te parece esta cocina nórdica coronada por una isla de mármol y de madera? Es una solución divina y sostenible.

Dejate seducir por la madera, ya que es un perfecto aliado para el estilo nórdico, y la podés introducir de muchas maneras: en la encimera, en unos estantes o en unos taburetes. O todo junto. ¡El resultado te encantará porque podrás presumir de una cocina más sostenibles y cálida!

Jugar con diferentes estilos de pared
Muchas de las cocinas nórdicas apuestan por el ladrillo vista, o con cerámicos con paredes pintadas, pero ¿qué te parecería jugar con los 3 tipos de pared y que en tu cocina nórdica convivan los tres? Creo que es una manera genial de jugar con las texturas, con los volúmenes y con los espacios, aportándole a la cocina un toque personal muy interesante.

Imaginá un panel con un revestimiento de cerámico tipo ladrillo para la zona de trabajo en la cocina, combinado con una pared pintada para la zona de comedor, y complementado a su vez con una columna de ladrillo vista. Aunque pareciera imposible al principio, ¡todo funciona! Porque todos son elementos propios de la decoración nórdica y bien planificados. ¿Qué opinás de esta idea?

Una gran mesa que nace de la isla
Es genial tener una isla central con taburetes altos en la cocina; ¡claro que esto solo se puede incorporar si se cuenta con mucho espacio! A diferencia de una mesa más tradicional con sillas bajas, la isla y los taburetes le darán un toque más personal a la cocina y sin duda, se convertirá en un elemento super práctico para familias con niños, o para reuniones familiares.

Si además conectás varios elementos de la cocina a través de los materiales, todo quedará perfectamente integrado, como es el caso de esta cocina nórdica donde la encimera, la mesa y el piso están perfectamente conectados por el color y tipo de madera. Al final, el resultado es una cocina súper con un montón de posibilidades.

El estilo nórdico también admite color
Precisamente porque el blanco es el color más habitual que solemos ver en las cocinas nórdicas, este nos permite introducir otros colores más o menos intensos de mil formas. Podemos hacerlo a través de los detalles, a través del mobiliario, de los tiradores… pero también a través de la pintura.
¡Animate de incorporar color a este espacio y dale un toque divertido!
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