Al alcanzar la década de los 70, el hogar debe evolucionar junto a nosotros. La zona de la ducha, es el espacio prioritario para una renovación que equilibre estética y prevención de riesgos. Ideas originales para duchas reversionadas.
La madurez es una etapa para disfrutar del confort y la tranquilidad, y nuestra casa debe ser el reflejo de esa premisa. Uno de los cambios más significativos y necesarios ocurre en el baño: la transición de una ducha convencional a una diseñada bajo criterios de accesibilidad universal. No se trata solo de evitar accidentes, sino de ganar autonomía y calidad de vida sin renunciar al buen gusto decorativo con las duchas reversionadas.
Adiós al escalón: el triunfo de la continuidad

La regla de oro en el diseño moderno para adultos (aunque no privativo de ellos) es la ducha a ras de suelo. Eliminar cualquier tipo de resalto o escalón para acceder a la cabina es fundamental para evitar tropiezos y permitir un acceso fluido.
Para que este espacio sea realmente cómodo, se recomienda una superficie mínima de 1 metro por 1 metro. El suelo debe estar revestido con materiales de máxima certificación antideslizante, pero con texturas suaves que resulten agradables al tacto y no acumulen suciedad, garantizando firmeza en cada paso.

Grifería inteligente y control térmico

La experiencia sensorial comienza con el agua. Una grifería termostática es esencial, ya que permite fijar la temperatura ideal y evitar cambios bruscos o quemaduras accidentales. Lo ideal es contar con un sistema dual: un rociador fijo con efecto lluvia para el relax, y un artefacto de mano con soporte regulable en altura, facilitando el lavado en distintas posiciones.
Mamparas de apertura total y fácil mantenimiento

La elección de la mampara define la funcionalidad del espacio. Se deben priorizar los modelos de apertura total (puertas batientes o plegables) que dejen el hueco de entrada lo más libre posible.
Es clave que el cristal cuente con tratamiento antical para simplificar la limpieza y que el tirador sea ergonómico y de gran tamaño, permitiendo un agarre seguro incluso con las manos mojadas.
Confort en el interior: el asiento y la luz

Incorporar un asiento de ducha diseñado a una altura ergonómica es una de las mejores decisiones de confort. Ya sea una banqueta técnica de diseño o un banco de obra integrado, permite disfrutar de la higiene sentado, reduciendo el cansancio y el riesgo de mareos. Incluso también para el baño de los más peques de la casa.
Finalmente, la iluminación juega un rol psicológico crucial. Alejar las luces frías y hospitalarias para dar paso a una iluminación LED cálida y estanca dentro de la cabina transforma el baño en un refugio de paz. Un foco puntual sobre la zona de caída del agua puede crear efectos visuales que conviertan la rutina diaria en una auténtica sesión de hidroterapia.
Rediseñar la ducha a los 70 es, en definitiva, una inversión en el futuro. Es la oportunidad de crear un ambiente donde la tecnología y el diseño trabajan juntos para que el paso del tiempo sea sinónimo de elegancia y bienestar.

