Lo que alguna vez fue sinónimo de anticuado, el gotelé resurge con una nueva visión, transformándose en un elemento de diseño audaz y cómodo para el hogar moderno.
El gotelé es un clásico reinventado, esa textura rugosa que dominó las paredes de muchos hogares durante décadas, está listo para un inesperado regreso en 2025. Lejos de ser un recuerdo del pasado, esta técnica se reinventa, adoptando nuevas formas y estilos que la convierten en una tendencia de diseño vanguardista.
“El gotelé en sí no supone ningún problema. Si lo es, en cambio, el espacio donde, generalmente, se aplicaba”
¿Qué es el gotelé y por qué vuelve?
El gotelé es una técnica de acabado de paredes que consiste en aplicar una pasta espesa que crea una superficie rugosa con pequeñas protuberancias. Aunque en el pasado se asociaba con la uniformidad y la falta de originalidad, el gotelé se presenta como una forma de añadir textura, profundidad y carácter a los espacios. Su resurgimiento se debe a la búsqueda de ambientes más sensoriales y personalizados, donde las paredes y techos dejan de ser meros lienzos lisos, para convertirse en elementos protagonistas.
¿Dónde usar el goleté de forma efectiva?

- Paredes de acento: Una sola pared con gotelé puede transformar por completa una habitación, creando un punto focal interesante y llamativo.
- Techos: El gotelé en el techo puede agregar dimensión y ocultar imperfecciones, especialmente en espacios con techos altos.
- Espacios de transición: Pasillos y recibidores son lugares ideales para experimentar con el gotelé, creando una sensación de continuidad y fluidez.
- Baños y cocinas: Con los materiales adecuados, puede ser una opción resistente y duradera para áreas húmedas, aportando un toque de originalidad.

La arquitecta Laura Ortín, destaca en un artículo: “cuando recuperamos esos materiales en nuestros nuevos espacios, lo que hacemos es permitirles ser otra cosa y captar todo lo bueno que tienen mejorando esos espacios”.
Como decíamos, el gotelé vuelve a recuperarse (o al menos ya no nos deshacemos de él). Esa tendencia hay que enmarcarla dentro del gusto por interiores en los que la textura es el vehículo para provocar sensaciones más intensas. Ya no queremos paredes lisas, que no nos dicen nada, sino imperfectas, con un look artesano que nos resulta atractivo y, de alguna forma, pone en valor la historia de un espacio. También ha vuelto la estética setentera a la decoración, y el gotelé no deja de ser un guiño a ella. Para Ortín, el gotelé en sí “no supone ningún problema”. Si lo es, en cambio, el espacio donde, generalmente, se aplicaba, como pasillos estrechos, oscuros e infinitos, habitaciones minúsculas o techos bajos.
Estilos y técnicas para el gotelé
- Minimalista: Texturas sutiles y patrones geométricos que aportan elegancia y sofisticación.
- Orgánico: Formas irregulares y texturas que imitan elementos naturales, como la piedra o la arena.
- Artístico: Diseños personalizados y creativos que convierten las paredes en obras de arte únicas.
Consejos para un gotelé moderno y elegante
- Elegir los colores adecuados: Optá por tonos neutros y suaves que armonicen con el resto de la decoración.
- Jugar con la iluminación: La luz resalta las texturas del gotelé, creando efectos visuales interesantes.
- Combinar con otros materiales: Mezclá el gotelé con madera, metal o vidrio para crear contrastes y texturas.
- No saturar el espacio: Utilizarlo con moderación, evitando sobrecargar las paredes con demasiada textura.
Se trata de una tendencia que invita a la experimentación y la creatividad. Con las técnicas y estilos adecuados, el gotelé puede transformar tu hogar, en un espacio único y lleno de personalidad.

