La luz en los dormitorios es siempre muy personal. Para crear ambientes o resolver necesidades puntuales, existen diferentes luminarias y trucos para que todo se vea mejor.
Para relajarnos, leer o simplemente disfrutar del silencio, la luz en las habitaciones es una cuestión fundamental.
Iluminar la zona de la cama tiene varias funciones, como por ejemplo leer un libro, crear un ambiente, jugar con los claroscuros.
Colgantes, de pie, led, apliques, existen cientos de propuestas en el mercado para cada estilo de ambientación, gusto y finalidad. A poner atención a estos increíbles trucos.
Luz ambiental y focal
Una novedosa propuesta es colocar tiras de iluminación perimetral enmarcando una franja del respaldo en la pared, donde se apoya la cama, y prologan material e iluminación en el techo. Además, sobre las mesitas de luz, dos apliques aportan luz puntual.

Colgantes, de pie, led, apliques, existen cientos de propuestas en el mercado para cada estilo de ambientación, gusto y finalidad.
Iluminación general y puntual
Para iluminar bien la zona de la cama, hay que tener en cuenta dos tipos de iluminación: la decorativa que utilizamos para iluminar este espacio de manera general, y la iluminación especifica de lectura. Una buena idea es instalar sobre la mesita de luz un aplique que, en este caso, aporta los dos tipos de iluminación en la zona de la cama.

Lámparas en suspensión
Una idea para iluminar el dormitorio es usar lámparas de techo o en suspensión sobre la mesita de noche. Según los especialistas, las luminarias de suspensión se instalan a izquierda y derecha de la cama, muy bajas y de forma que cuelguen sobre las mesitas de luz. Es muy importante elegir bien la posición de estas luminarias porque debido a la posición de la instalación pueden deslumbrar. Por lo tanto, tienen que ser luminarias con la fuente de luz protegida, no visible.

Lámpara con pantalla
Este tipo de luminaria en suspensión es más llamativa que otras. Las pantallas textiles tienen que llevar difusor superior e inferior. La fuente de luz debe ser suave y cálida y a poder ser, regulable.
La luz en las habitaciones es una cuestión fundamental.
Focos y apliques de pared
Estos pueden ir ubicados en la pared directamente, con la instalación eléctrica oculta, o con el cable visto hasta el enchufe. En este caso lo ideal es que el cable sea textil (revestido) y que caiga de manera vertical hasta el enchufe. Para iluminar la zona de la cama y leer bien incluso los focos pueden ser de pinza y fijarlos al cabecero.

Focos independientes y articulados
Otra opción para dar luz a la zona de la cama, son los focos articulados instalados en la pared, sobre el respaldo pero a cada lado de este. La idea de aprovechar la instalación de las luminarias en la pared despeja las mesitas de noche lo que es clave cuando el diseño es pequeño. Además, al tratarse de lámparas articuladas se puede modificar su posición para iluminar bien la cama cuando se va a leer.




