Ubicada en Montevideo, esta casa sorprende con su arquitectura moderna y un exquisito diseño interior con influencias minimalistas.
Esta vivienda conocida como “Casa Luz” comenzó su transformación a partir del requerimiento de sus propietarios para convertirla en un hogar de residencia permanente.
Los requerimientos de esta residencia de 350 m2 eran claros. La idea fue desarrollar la casa en un solo nivel con cuatro dormitorios, oficina, gimnasio y playroom.
La casa fue construida con materiales duros y nobles que hacen que la vivienda se vea robusta.

El área de los dormitorios se planificó más aislada y alejada del ámbito social para mantener la mayor privacidad posible son respecto al exterior sin sacrificar las zonas vidriadas.
El proyecto se realizó de acuerdo al pedido de los dueños desde el diseño hasta la seguridad integral de la vivienda.
Espacios
El terreno consta de 1036 m2 con su fachada frontal hacia el norte y está rodeado por edificaciones existentes heterogéneas en su arquitectura. La vivienda se compone de franjas que determinan el grado de privacidad y aprovecha al máximo el uso del suelo.

Al fondo se ubica una amplio espacio vidriada, que contiene el gimnasio y playroom además de funcionar como soporte para las actividades exteriores.

La vivienda se compone de franjas que determinan el grado de privacidad y aprovecha al máximo el uso del suelo.
Materiales

Los pisos en monolítico lustrado rememoran a las clásicas fincas ubicadas en el barrio, mientras que la carpintería y mobiliario en madera y tonos de gris y blanco modernizan el interior volviéndolo clásico pero moderno.

En “Casa Luz”, lo histórico convive en perfecta armonía con lo vertiginoso de la modernidad, generando así una vivienda amplia pero acogedora.


