Ubicado en la frontera de Bélgica con Holanda, este hotel conquista con su confort contemporáneo y su historia de evolución y remodelación a través de los años.
Rodeado de animales y montes verdes, el hotel The Bunkers se distingue dentro de una postal idílica como un oasis de tranquilidad.

Este bed & breakfast surge de una construcción con historia. Lo que comenzó siendo una casa de guardia, una cárcel y un granero, hoy es el sitio en donde la tranquilidad, el servicio y el minimalismo se destacan.
Materiales
The Bunkers está formado por dos edificaciones que se prolongan con extensiones de madera, que sumaron ventanas con marcos de metal en sus fachadas.

El estilo minimalista presente en todo el lugar, se manifiesta por los materiales como la madera.
La construcción original se realizó en hormigón porque, a principios de la Primera Guerra Mundial, este material tenía bajo precio y era funcional.
Luego se agregaron ladrillos y, actualmente un patrón de colores rojo y amarillo se destaca en el edificio.

Un granero reconvertido
Fue el arquitecto Benny Govaert, quien respetó la historia del edificio y su entorno respetando los materiales originales y la estructura, compuesta por una casa principal y un granero.
B&B de lujo
Actualmente es el granero donde se encuentra el B&B, un espacio con acabados de acero con recubrimiento en polvo negro y los suelos originales dando como resultado un estilo industrial único.

La madera, el concreto y el acero funcionan perfectamente con elegancia en este maravilloso B&B donde cada rincón habla de diseño.
Un sobrio interior
Con el profesionalismo del diseñador de interiores Kristof Goossens, los ambientes del B&B se destacan por lo sobrio de su presentación y disposición de los muebles.

La conexión con el exterior se vivencia por grandes ventanales ubicados en las zonas comunes que unen lo de dentro con lo de fuera.
Este bed & breakfast surge de una construcción con historia y constantes cambios.
El estilo minimalista presente en todo el lugar, se manifiesta por los materiales como la madera, también presente en las vigas del techo.

El color blanco es protagonista, junto a las líneas sencillas de la edificación para dar un cierre perfecto a The Bunkers, este lugar único.


