Estas flores coloridas de campo son usadas por los decoradores y floristas. En esta nota te enseñamos el modo de preparar la tierra para cultivarlas en tu patio.
Amante del sol, las amapolas son una especia perfecta para cultivar en terrazas o balcones.
Las amapolas son plantas cuyas hojas duran entre cuatro y diez días, luego se caen y vuelven a florecer.
Muy sencilla de cuidar y estéticamente perfectas para sumarse a nuestro jardín, estas flores son una opción perfecta para este momento de sol y altas temperaturas.
¿Qué son las amapolas?
Es una planta que crece sobre todo en verano y otoño en el campo. Sus flores, a la vez, se adaptan muy bien a las temperaturas bajas, pero por cortos periodos de tiempo.

Generalmente las flores son rojas, pero existe una amplia variedad de amapolas.
Cultivos en macetas o jardín
Si la idea es sumar esta planta en el patio, sea en la tierra o maceta, las opciones para tener en cuenta son:
- Amapola californiana: se caracteriza por florecer muy rápido y, de igual modo, perder sus hojas y florecer de nuevo. Perfecta para climas frescos.
- Amapola oriental: conocida mundialmente por sus colores vibrantes, especialmente los rojos y rosados. Llegan a crecer hasta 1.20 metros y son increíblemente adaptables.
Cultivo
Los jardineros recomiendan comprar las plantas en un vivero y luego plantarlas, si bien también se venden las semillas.
Las amapolas son plantas cuyas hojas duran entre cuatro y diez días, luego se caen y vuelven a florecer, es por esto que debes escoger inteligentemente la semilla que estás a punto de cultivar.
Muy sencilla de cuidar y estéticamente perfectas para sumarse a nuestro jardín, estas flores son una opción perfecta para este momento de sol.

- Plantar amapolas en maceta: en este caso, es de suma importancia elegir la adecuada para esta planta. La sugerencia es que sea mediana, preferentemente de arcilla –por el drenaje- y no de plástico para evitar el estancamiento del agua. Las amapolas son muy susceptibles al exceso de agua.
- Suelo: esta flor no requiere de un suelo con muchas especificaciones. Lo mejor opción es optar por fertilizante orgánico y mezclar las semillas con un poco de arena para darles mucha más firmeza. El suelo debe estar húmedo todo el tiempo, pero sin excederse, ya que esto puede ser contraproducente con el crecimiento de dicha planta.
- Repartición de las semillas: se sugiere mezclar las semillas con arena para mejorar su firmeza y, así, repartirlas mejor. Regar las semillas de forma bien distribuida en el suelo previamente húmedo. La mejor manera de prevenir que la plantación se reseque es no exponiéndola directamente al sol o a temperaturas muy altas.


