La técnica japonesa Yakisugi se sigue imponiendo tanto en arquitectura como interiorismo. Detalles y trucos de una nueva tendencia.
Apta para cualquier tipo de superficie, la madera quemada y obtenida a través de la técnica Yakisugi sigue imponiéndose en el mundo de la decoración, la arquitectura y el diseño.
Con esta acción se genera un original acabado contribuyendo a la vida útil del producto.
Este procedimiento milenario nacido en Japón, consiste en quemar la madera para protegerla en la intemperie y asegurar la durabilidad en el tiempo.

Técnica milenaria
También conocida como Shou-Sugi-Ban, esta técnica data del siglo XVI y su nombre proviene del “yaki” (quemado) y “sugi” (ciprés). En la actualidad también se usa tilo, pino, arce o roble.
Usos
Esta llamativa forma de utilizar la madera se puede aplicar tanto en techos como en paredes y pisos. También en muebles y accesorios de todo tipo.

¿Cómo quemar la madera?
Se trata de quemar o carbonizar la madera. Con esta acción se genera un original acabado contribuyendo a la vida útil del producto. Para el procedimiento, se utiliza un soplete sobre madera seca y cortada en tablas largas.
Luego se usa agua para apagar el fuego y se deja enfriar. Un cepillado dará un acabado perfecto. El proceso termina con un protector, aceites naturales, barnices, etc.

Este procedimiento milenario nacido en Japón, consiste en quemar la madera para protegerla en la intemperie y asegurar la durabilidad en el tiempo.
Otros beneficios
La ligera carbonización de la superficie de la madera la vuelve impermeable, retardante a la llama. Esta técnica también protege del sol y funcionar muy eficazmente como repelente de insectos.

Usos y aplicaciones
La técnica japonesa Yakisugi puede ser usada en pisos, techos, paredes y revestimientos. También en muebles y accesorios.


