Los jardines japoneses crean ambientes de calma e invitan a la recreación y relajación. ¡Sumate a esta tendencia!

La decoración oriental está ligada a una cultura Zen que combate el estrés y las preocupaciones del mundo moderno. Esto se debe a la específica selección de los elementos que los conforman. 

Algunos de los objetos que se tornan más característicos y representativos de estos jardines son las piedras blancas, las fuentes de agua o las cañas de bambú. También las flores y plantas orientales, como por ejemplo, un árbol de cerezo, o en caso de disponer de un espacio más acotado, los pequeños árboles bonsai. 

También los arbustos y las pequeñas piedras se vuelven protagonistas en estos espacios. Lo importante es que haya presencia de varios elementos que remonten a la naturaleza. 

Cada jardín japonés tiene su estilo propio, por lo que las posibilidades a la hora de armarlo son infinitas. Su adaptabilidad es tan amplia que estos pueden estar en espacios exteriores y también en interiores. 

¿Qué necesita un jardín japonés? 

Plantas: son imprescindibles. Si bien las plantas son claves en todo tipo de jardines, a la hora de elegirlas para el jardín japonés, los árboles, los arbustos y flores se eligen por su color y por su simbolismo.

Los más comunes son el pino japonés, el bambú, el cerezo, el arce, el ciruelo, el sauce, el ginkgo, el ciprés, el cedro japonés y el musgo. También hay todo tipo de flores estacionales como lirios, azaleas, hortensias o glicinas.

Los árboles de los jardines japoneses se podan cuidadosamente para darles curiosas formas. Y los árboles florales y las flores se agrupan teniendo en cuenta cuándo florecen, para crear maravillosas paletas de colores. En conclusión, el cuidado y orden de las plantas está meticulosamente pensado. 

Piedras y arena: en la cultura oriental, las piedras simbolizan montañas o islas, mientras que la arena rastrillada suele simbolizar un río o el mar. Ambos elementos en conjunto representan el concepto del yin y el yang de la filosofía taoísta, a pesar de ser jardines budistas. Lo importante es la constante búsqueda del equilibrio. 

A la hora de elegir las piedras y arena, hay que tener en cuenta que se suelen usar rocas volcánicas (kasei-gan) para representar montañas y otras de aspecto suave y redondo (suisei-gan) para colocar en los estanques o al paso.

Agua: una fuente o incluso un pequeño estanque no pueden faltar en estos jardines. Otra opción es un espacio de arena rastrillada, que simboliza el agua. Por lo tanto, ya sea simbólica o real, el agua siempre está presente.

Si está en las posibilidades, debido al tamaño del jardín, una cascada es ideal para contribuir a la calma que genera el sonido del agua.  

Lámpara tradicional: las lámparas tradicionales de piedra son otro de los elementos básicos de un jardín japonés.

Originalmente estas lámparas se encontraban en los templos budistas, alumbrando los caminos de entrada. Hoy en día, son muy utilizadas para ambientar espacios inspirados en la cultura oriental. 

¡Armá tu jardín japonés y disfrutá de un ambiente de calma y paz!

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