Absorben e infiltran agua de lluvias, capturan las escorrentías y reducen los riesgos de inundaciones. Además, como si fuera poco, embellecen un lugar.

Por Prof. Claudio Doratto. Contactalo aquí 

Este tipo de jardines considero que tendrían que estar en todas las ciudades y, sobre todo, en aquellas ubicadas en zonas semidesérticas como la nuestra.

El motivo para incluirlos en las ciudades y las nuevas urbanizaciones es bien claro. Cada día las lluvias son más escasas y cuando se presentan en abundancia generan algunos inconvenientes. 

No sé vos, pero yo casi he “navegado” por las calles con mi vehículo cuando el cielo se desploma. 

Tenemos un excelente sistema diseñado para poder juntar dicha lluvia y enviarla a canales aluvionales para que no generen problemas mayores.

¿Pero a dónde termina ese regalo del cielo?, ¿Lo aprovechamos posteriormente para el riego o para alimentar nuestros acuíferos subterráneos? En esta ocasión te cuento una forma de aprovechar ese recurso.

Y, ¿qué son los jardines de lluvia? 

Podemos resumirlo como áreas depresionales (hundidas) con flores perennes y vegetación nativa que absorbe agua de lluvia. 

Están estratégicamente localizados para capturar la escorrentía, el agua de lluvia que corre libremente sobre las superficies impermeables como los techos de las viviendas, las calles y rutas. 

Los jardines de lluvia se llenan con unos cuantos milímetros de agua después de una tormenta y luego el agua se filtra en el suelo en lugar de correr hacia un cauce de aguas pluviales.

Para hacernos una idea, si en una tormenta el noticiero informa que llovió 20 mm, nos dice que por cada metro cuadrado cayeron 20 litros de agua.

En una ciudad en la que predomina el cemento, esa agua no se infiltra y corre por las calles.

Entonces… 

¿Por qué los jardines de lluvia son importantes? 

Como las urbes crecen, la escorrentía de las áreas impermeables aumenta el potencial de inundaciones y lleva consigo los contaminantes de las calles, los estacionamientos y la atmósfera a los cauces de riego, riachuelos y en algunos casos también a los espejos de agua locales. 

Los jardines de lluvia pueden absorber buena parte de los eventos de lluvia, filtrar el agua, infiltrarla. Conducirla a sistemas de recolección y aprovechamiento o (de acuerdo con su diseño) contribuir a alimentar los acuíferos subterráneos.

Diseño y plantación 

Diseñar y plantar un jardín de lluvia es similar a crear otros jardines perennes con las siguientes excepciones:

Localización 

Los jardines de lluvia deben de estar localizados para capturar la escorrentía de áreas impermeables como los pavimentos de las viviendas y sus techos, las calles y estacionamientos (por citar algunos). 

Un jardín de lluvia en el hogar, colabora con un granito de arena en beneficio del planeta Tierra.

Pueden ser establecidos en cualquier lugar en donde existan buenos suelos con tasas de infiltración adecuadas. Siempre es mejor que estén alejados de la fundación de edificios, servicios eléctricos y sistemas sépticos. 

Tamaño 

Los jardines de lluvia son típicamente de 7 a 20% del tamaño de la superficie impermeable que genera la escorrentía y que termina en ellos. La diferencia radica en la magnitud de la pluviometría media del lugar.

La profundidad del jardín

Un jardín de lluvia típico tiene entre 15 y 25 cm de profundidad. Debe estar nivelado de lado a lado y de extremo a extremo para que el escurrimiento de aguas pluviales que llega se extienda de manera uniforme.

También puede contar con un borde exterior sobre el nivel dejando uno o más lugares más bajos para que el agua excedente que llega al jardín y no pueda ser infiltrada escurra a otro jardín o un depósito subterráneo para ser empleada con posterioridad.

Selección de plantas 

Lo ideal es emplear plantas nativas que están adaptadas al clima para aquellos jardines que no tienen un aporte de riego extra.

Además, se deben elegir las especies sobre la base de las características del sitio destinado en función de la luz, humedad y el suelo. 

Pueden ubicarse en cualquier lugar en donde existan buenos suelos con tasas de infiltración adecuadas.

Un jardín de lluvia o de infiltración en el hogar es colaborar con un granito de arena en beneficio de nuestra gran casa, el planeta Tierra.

Si el tema te ha interesado tanto como para saber más, comunícate con nosotros para que en la siguiente edición te cuente los pasos a seguir para que construyas uno en tu casa.

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