Son traslúcidos y luminosos, aislantes y resistentes, dúctiles y sustentables… En esta nota conocé el encanto arquitectónico que esconden los bloques de vidrio.

Por Arq. María Florencia Oña La Micela. Contactala aquí

Los bloques de vidrio se han asociado a estilos arquitectónicos de los ochenta. Actualmente algunos arquitectos contemporáneos están incorporando este material de formas muy innovadoras. 

Es un elemento arquitectónico que admite el paso de la luz mientras mantiene la privacidad, ya que es translúcido. Cuando se diseña un espacio se evalúa la importancia y necesidad de la incorporación de la luz natural.  

En el caso de viviendas, donde la privacidad juega un rol más importante. Es necesario contar con elementos que puedan proveer esta privacidad. Como persianas, vidrios opacos y cualquier otra barrera que sea capaz de resolverlo. 

Los bloques de vidrio pueden crear superficies translúcidas permitiendo el ingreso de la luz natural, mientras se bloquea la visibilidad desde el exterior. Fueron originalmente patentados en 1907 como un material industrializado. Pero otros productos similares fueron producidos incluso antes. 

Es un elemento arquitectónico que admite el paso de la luz mientras mantiene la privacidad, ya que es translúcido. 

Se crea como resultado de un proceso de fusión donde dos secciones de vidrio componen un bloque de interior hueco. Esta característica lo dota de cualidades aislantes, amortigua el sonido, provee aislamiento, reducción de consumo energético y además es resistente al fuego. 

 

Maison de Verre. Pierre Chareau y Bernard Bijvoet 

La Maison de Verre, es un ícono de la arquitectura moderna. 

Construida en 1932, la casa incorpora la utilización de elementos industrializados en combinación con un estilo tradicional de diseño interior; acompañado por la transparencia y liviandad de la fachada. 

Los límites espaciales no son definidos. La fachada se realizó con muros de vidrio translúcidos, a los que se le agregan áreas de aventanamiento con vidrios transparentes. La utilización de los bloques permiten la entrada de luz tamizada hacia el interior.

 

Maison Hermes. Renzo Piano 

Construida en 2001, en el corazón de Tokio. El edificio incluye espacios de venta, talleres, oficinas, exhibición y áreas de multimedia. 

Con 13 niveles, la fachada se conforma por bloques de vidrio que miden 45 x 45 centímetros que, a modo de velo, forma una pantalla continua y luminosa, crea una transición entre el sereno espacio interior y la ruidosa ciudad exterior. Se diseñaron piezas especiales para este proyecto, ya que se debía cumplir con normativas rigurosas contra incendio y garantizar la integridad del bloque en caso de terremoto. 

Es un material que permite vivenciar la alternancia entre el día y la noche.

Optical Glass House. Hiroshi Nakamura 

Fue construida en 2012 junto a una calle muy transitada, con la intención de crear un oasis privado y tranquilo en el ajetreado contexto. 

En el frente de la vivienda, se ubica un jardín y fachada de vidrio.

El jardín puede ser visualizado desde todos los espacios interiores y el continuo pasar de los vehículos impacta y enriquece la vida en la vivienda. Aunque se encuentra en el centro de la ciudad, la construcción permite a los residentes disfrutar de los cambios constantes y el ritmo urbano, mientras el día transcurre.

Ejemplos notables podemos nombrar muchos. La casa de bloques de vidrio de Tadao Ando en Osaka, Japón. Amore Pacific Campus de Alvaro Siza Vieira y Carlos Castanheira.

Es un material que permite vivenciar la alternancia entre el día y la noche. El cambio de la intensidad de iluminación y la transparencia, producen efectos estéticos que alteran la apariencia produciendo distinguidas fachadas de cristal. 

¿Querés leer la edición interactiva digital de la Revista ClubHouse? Hacé clic aquí.

Conocé más sobre Revista ClubHouse.

 

 

 

 

 

 

Deje su respuesta

Please enter your comment!
Por favor introduzca su nombre