Cuando se trata de una sala de estar pequeña, cada centímetro cuenta. Con unos sencillos trucos de estilismo, tu espacio se percibirá mayor. Solo tenés que escoger el mobiliario más adecuado.

No importa cuánto mida, lo que importa es tu iniciativa para darle una nueva vida a la sala principal de tu casa. A veces lo vemos y no sabemos qué mobiliario poner o qué planta quedaría mejor. ¡No te preocupés más! En esta nota te contamos cómo decorar un salón con pocos metros para que luzca hermoso y renovado.

Elegí un sofá pequeño

Cuando te dispongas a decorar el salón, empieza por el elemento principal: el sofá. A menudo se elige un sofá demasiado grande para el espacio al que va destinado. Es mejor optar por uno que dé aspecto de ligereza, que se consigue evitando los brazos gruesos y altos y los respaldos altos.

Que corra el aire

Para dar con el modelo de sofá correcto, asegurate de que no toque el suelo, de que tenga unas patas delgadas que dejen fluir el aire. Y otro consejo: recurrí a un puf cuando quieras levantar los pies.

Modelos convertibles

Una de las principales características que debe tener tu sofá es la flexibilidad. Una pieza que pueda tomar diferentes formas según las necesidades resulta de gran utilidad.

De igual manera, un sofá que se convierta en cama siempre es recomendable, puesto que puede transformar el salón en un dormitorio en un abrir y cerrar de ojos. 

Otomanas como asientos adicionales

 No se trata de aquellas otomanas que están cerca del suelo, sino una opción más alta, tapizada, que encaje con la decoración del espacio. Las otomanas redondas son muy prácticas a la hora de decorar un salón pequeño, ya que son multifuncionales.

Podés utilizarla como mesita auxiliar y puede ser una silla más cuando tengas invitados. Por suerte, hay un montón de otomanas elegantes en el mercado entre las que poder escoger. 

Optá por pequeñas mesas redondas

La mesa baja que ponés delante del sofá puede obstaculizar la circulación en un ambiente pequeño. Por eso te sugerimos que la cambiés por una mesita redonda o bien por un nido de dos mesas laterales para dar a la casa una mayor sensación de fluidez. 

Estas mesas pequeñas y redondas, además, son más asequibles que las grandes de la misma colección.

La altura importa

Asegurate de que las mesitas que ponés son más bajitas que el sofá; en espacios pequeños es mejor escoger muebles de poca altura. Resultan más favorecedores.

Una alfombra de grandes dimensiones

Cuando decoramos un salón pequeño, a veces asumimos que lo mejor es escoger una alfombra pequeña. Sin embargo, no es así. Si extendés una alfombra pequeña a lo largo del sofá, engañás a la vista para que piense que la sala no va más allá del borde la alfombra.

Si desplegás una alfombra más grande, también estarás engañando al ojo, pero en el sentido que te interesa, ya que mirarás el borde de la alfombra y vas a ver también el borde del salón.

Alzá la vista para disfrutar del arte

Para crear un equilibrio con todos los muebles que tenés, recurrí al arte. Levantar la vista para ver un cuadro bonito hará que percibas el espacio mayor. 

En las estancias de proporciones pequeñas, el arte alto es un aliado que conviene tener siempre presente. 

Expresividad máxima

Elige una o dos piezas que iluminen una de las paredes principales. Las piezas de arte diminuto llenan muchas casas de pequeñas dimensiones pero, en realidad, no son la mejor opción.

Invertí en piezas grandes y, de ser posible, verticales.

Introducí un espejo

Es un clásico que funciona. Colocar un espejo o varios en la pared de un salón pequeño sala de estar  ayuda a que la luz rebote por toda la habitación. 

Y más luz en el espacio equivale a una sensación de más aire y espacio. Se trata de otro truco visual.

Más profundidad

Otra cosa que sucede al colocar un espejo en una pared cerca de una ventana es que refleja lo que está pasando afuera. Y si hay algo maravilloso afuera, es otra oportunidad para dar profundidad.

También conecta el interior con el exterior, lo cual difumina las líneas entre la pequeña habitación y el mundo exterior.

Lámparas delgadas

La iluminación es realmente importante cuando se trata de decorar un salón pequeño. Las lámparas verticales atraen la atención hacia el techo, lo que ensancha el espacio.

En lugar de llenar tus mesas auxiliares con lámparas de mesa, opta por una lámpara de pie. Vas a notar la diferencia. 

Luz sin pantallas

Si la lámpara solo tiene una pata delgada en vez de tres que se estrechan arriba, mejor que mejor. Otra cosa que es preferible evitar es la pantalla grande.

Hay muchas lámparas de pie sofisticadas con las patas delgadas sin pantallas en la parte superior.

Desde el sofá hasta la lámpara, pasando por la alfombra, la mesita auxiliar y lo cuadros, cada elemento es importante cuando se trata de un salón pequeño. Porque una elección inadecuada puede hacerte fracasar en tu propósito de hacer que el espacio se perciba mayor. Los metros son los que son, pero existen sencillos y prácticos trucos que podés aplicar para que el salón crezca, al menos visualmente.

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Fuente Arquitectura y Diseño.

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