Continuamos con el especial “Jardinería para principiantes”. En esta nota te contamos cómo ir de un lugar a otro del jardín sin que nadie se pierda en el camino.

Por prof. Claudio Doratto. Telegram: https://t.me/jardineros

Cuando pienso en los senderos dos imágenes vienen al instante a mi cabeza. La primera, un camino angosto, serpenteante, entre medio de ramas que cobijan y protegen a quien lo recorre.

El segundo, es totalmente abierto por la cornisa de algún cerro mendocino que me permite ver hasta el horizonte y la curvatura de la Tierra.

Y vos, ¿qué tipo de sendero imaginás?

Volviendo al plano terrenal y dentro de éste a tu jardín, tenés que pensar en los rincones que se han armado.Esos lugares a los que querés ir y venir sin atravesar el césped dejando una huella.

Ahora bien, para ver cómo vas a hacer para unir dos puntos del jardín, deberás responder algunas preguntas:

  • Tipo de trazado: recto, zigzagueante, con curvas.
  • Quiénes lo utilizarán: niños, adultos, personas con problemas motrices.
  • Materiales disponibles: cemento, grava, ladrillo, madera, etc.
  • Las dimensiones: en ancho.

Comencemos por el primero. Observa el jardín o el parque y determiná qué tipo de líneas predominan en la definición de los canteros. ¿Son curvos?, ¿tienen formas geométricas definidas?¿Y en la construcción de la casa?

Procurá que haya siempre un criterio uniforme. Ya tenés una idea de qué tipo de trazado vas  a hacer; es momento de pensar en quiénes harán uso de los caminitos.

Si hay adultos mayores o personas que tienen alguna dificultad al caminar, tendrás que asegurarte que las superficies sean lisas para evitar accidentes. Y de ser posible, evitar la presencia de escalones.

Cuando debe circular una silla de ruedas, deberás pensar en suavizar las pendientes.

Ahora, cuando tenés niños pequeños y querés sumar experiencias, jugá con las texturas incorporando diferentes materiales, modificalos niveles, creá laberintos o puentes para cruzar arroyos imaginarios o creados con un circuito cerrado de agua.

Si te preguntas por los materiales a utilizar, tendrás que considerar algunos factores como los que te mencioné sobre los usuarios.

Cuando tenés personas con problemas de movilidad solo podrás recurrir al hormigón o los caminos con baldosas.Si no hay restricciones, el abanico es amplio.

Veamos algunas opciones.

Arena, grava o piedra partida

Son elementos naturales con una vida útil prolongada. Permiten utilizar diferentes colores y granulometrías. Como sugerencia, colocá debajo una manta geotextil para evitar que el césped o las malezas crezcan en el sendero. Limitá los costados con una banda plástica, metálica, troncos o ladrillos para que el césped no ingrese y las piedras no se escapen.

Canto rodado, pórfido y lajas

Estas piedras te permitirán armar caminos más estructurados y con la posibilidad de tránsito con elementos con ruedas por lo que se colocan sobre una base de hormigón (cochecitos de bebé, sillas de ruedas, etc.) Podrás armar patrones geométricos, mosaicos o lo que tu imaginación sea capaz de crear.

Ladrillos y adoquines

Basta con hacer una cama de arena para poder colocarlos y nivelarlos correctamente. Si lo deseás, también está la posibilidad de colocar una membrana por debajo o incluso unirlos con cemento.

Madera

Depende del estilo que quieras imprimir, podés reciclar durmientes, troncos rollizos, chips de madera (aunque duran muy poco) o tablas tratadas de eucalipto o pino destinadas inicialmente a construir decks.

Para finalizar, queda definir el ancho.Aquí hay que pensar nuevamente en quienes lo utilizarán y el uso que se le dará.Si es de uso eventual, con unos 60 cm estará bien. Para un tránsito más frecuente, tendrás que ir a unos 90 cm o más.

Finalmente, para una silla de rueda necesitarás al menos 1,5 metros porque permite que pase junto a un acompañante.

Ya tenés las bases necesarias para pensar tu jardín. Crear los diferentes espacios en función de las actividades y las personas que los disfrutarán están en tus manos.

Como últimas recomendaciones, dibujá el espacio del que disponés (plano), marcá las zonas de sombra (te facilitará la elección de plantas), definí tus prioridades (qué es lo que más deseás tener o hacer allí), delimitá los canteros y definí los senderos.

Tratá de que nadie se quede en el camino.Y si ves que el desafío te supera, hacé una pausa, conéctate con la naturaleza y regresá al papel.

Por último, sabés que estoy aquí y me podés consultar.

Ha llegado ahora el momento de despedirme hasta el año que viene, espero que el nuevo ciclo que comienza llegue a tu vida repleto de bendiciones, y tu jardín se convierta en un generador inagotable de hermosos recuerdos.

¿Nos encontramos aquí, en el 2022? Te estaré esperando.

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