Son muy populares en la región de Cantón, la provincia de la costa sur de China de la que proviene la mayor parte de los platos popularizados en los restaurantes chinos de Occidente.

En efecto, estamos ante el antecedente directo del omnipresente “cerdo agridulce”, que originalmente se prepara con costilla. Los chinos son muy amigos de roer hueso, y nosotros también deberíamos, pues el plato es mucho más sabroso que si se prepara con magro.

La salsa agridulce a la que estamos acostumbrados, de color rojo radioactivo, debe su aspecto al vinagre rojo tradicional de China, que se elabora a partir de arroz fermentado al que se añade colorante alimentario. Con ánimo de simplificar la receta sin necesidad de recurrir a alimentos chinos no siempre fáciles de encontrar (aunque se venden en tiendas de alimentación asiáticas) hemos sustituido este vinagre rojo por vinagre de Jerez: se pierde color, pero el sabor es estupendo. La receta también lleva vino de arroz, un condimento ultrapopular en la cocina china, cuyo mejor sustituto si no se tiene a mano es la sidra natural. Con ambos reemplazos está buenísima, y es mucho más fácil de hacer de lo que parece.

Ingredientes

Para 4 personas

  • Costillas de cerdo 600 g
  • Dientes de ajo 4
  • Sal cucharadita 1
  • Azúcar moreno cucharadita 1
  • Vino de arroz (o sidra natural) cucharadita 1
  • Salsa de soja media cucharadita
  • Huevos 2
  • Harina de maíz cucharadas 8
  • Aceite de girasol 250 ml
  • Cebolla 1
  • Pimiento verde 1
  • Pimiento rojo 1
  • Piña en su jugo 450 g
  • Azúcar moreno (para la salsa) cucharadas 8
  • Vinagre rojo chino (o vinagre de Jerez) para la salsa cucharadas 8
Costillas agridulces

Cómo hacer costillas agridulces

Dificultad: Media

  • Tiempo total 45 m
  • Elaboración 30 m
  • Cocción 15 m
  1. Pedí al carnicero que te corte las costillas en trozos pequeños, que se puedan comer de un bocado. Si las comprás ya cortadas, puede que sean un poco grandes. Ponelas en remojo en un bol con agua frita durante 10 minutos. Escurrilas.
  2. Embadurná las costillas con el ajo muy picado, la sal, la cucharadia de azúcar moreno, el vino de arroz (o la sidra) y la salsa de soja. Dejá que se marinen 15 minutos. Mientras, prepará la salsa, mezclando el resto del azúcar moreno y el vinagre rojo (o de Jerez) en un bol.
  3. Cuando estén listas las costillas mezclalas con los huevos batidos y la harina de maíz (puede ser también harina de arroz, garbanzo u otra harina sin gluten). Deben quedar totalmente cubiertas por el rebozado.
  4. Calentá el aceite en un wok o cazuela honda a 180º C. Freí las costillas por tanadas, durante tres o cuatro minutos, hasta que queden bien doradas y crujientes. Reservalas sobre papel de cocina.
  5. Una vez estén fritas todas las costillas retirá casi todo el aceite del wok o cazuela, dejando solo una cucharada. Bajá un pelín el fuego (lo queremos medio-alto), y añadí la cebolla. Salteala moviendo todo el rato durante uno o dos minutos, hasta que esté un poco tierna. Añadí entonces los pimientos y la salsa agridulce, y cociná todo dos o tres minutos, hasta que la salsa espese.
  6. Agregá entonces las costillas y remove todo hasta que se impregnen bien de salsa. Incorporá la piña escurrida y cortada en trozos hasta que se caliente.
  7. Serví las costillas inmediatamente, acompañadas de arroz.

Conocé más sobre Revista ClubHouse.

Deje su respuesta

Please enter your comment!
Por favor introduzca su nombre