Los contrastes de color dominan la decoración siguiendo la idea del mix & match.

Construida en 1963 en el sur de Austin, Texas, esta antigua vivienda se ha transformado en una preciosa casa familiar de estilo mid-century gracias al trabajo de Sara Cukerbaum, de SlicDesign.
Los contrastes de color, dominados por la mezcla del blanco y negro, junto con las obras de arte y las antigüedades, han sido claves para dotar de personalidad al hogar.
Y es que el objetivo de la decoración consistió en jugar con dos estilos, moderno y vintage, creando espacios que resultasen acogedores pero a la vez elegantes, con un esquema de color un tanto masculino, techos altos y ambientes aireados.
En la zona de cocina-salón, el tono Green Smoke de Farrow & Ball relaja el contraste blanco-negro. Las encimeras de mármol y los detalles de latón, como la grifería o los tiradores, marcan el guiño de sofisticación. Los cuadros también se utilizan para dotar de color los rincones más inesperados de la casa.
Este mix se aprecia de nuevo en el dormitorio principal, donde el espíritu moderno de las lámparas suspendidas y la cama tapizada en gris, contrasta con las sillas vintage de la sala de estar anexa.
Como ves, a pesar de la presencia del color negro, toda la casa rebosa luminosidad. La clave reside en encontrar el equilibrio, en abrir ventanas, ¡y en dejar el blanco para techos y paredes!

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